Legado





Monumentos

La diversidad de espacios naturales confiere a Canjáyar su personalidad y le proporciona el encanto que hace que turistas de todo el mundo no duden a la hora de trasladarse a su serranía, de realizar senderismo en pleno paraje de Sierra Nevada o de admirar la diversidad faunística desde los más espectaculares miradores.

A continuación mostramos una relación con los monumentos más característicos de la zona.

Iglesia Parroquial de la Santa Cruz del Voto:


Fue construida en el Siglo XVI y es de estilo románico. Su torre fue destruida por el fuerte terremoto del año 1804 aunque después fue reconstruida. En su interior encierra una de las joyas más preciadas de Canjáyar: su patrona la Santa Cruz.

La Iglesia posee un magnífico retablo así como varios elementos ornamentales que la caracterizan y la diferencian del resto de Iglesias de la comarca, como tondos, lunetos, vidrieras, pilastras en relieve, barandas, hornacinas, cornisas, arcos torales majestuosos, arcos fajones, pechinas y pequeños arcos de medio punto.

Se trata de una construcción con planta de cruz. Posee además un coro en la entrada con un órgano de gran valor y sonido. Desde dicho lugar se han efectuado siempre los cantos litúrgicos por los coros, permitiendo a la comunidad su perfecta audición gracias a la buena acústica de toda la Iglesia.

Entre otras partes (sacristía, presbiterio, campanario, etc) hemos de citar la del altar mayor, en el que se encuentra el retablo antes nombrado de estilo barroco, muy bien iluminado, el cual resalta todo el valor y la belleza de dicho templo. Dicho retablo vino a sustituir al antiguo, que fue destruido durante la guerra civil española. Un conjunto importante y atrayente para todo el que visite dicho municipio.

Ermita de San Blas:


Es otro de los monumentos más preciados de Canjáyar. Está situada sobre una colina/cerro que lleva su mismo nombre. Sobre dicha colina, existía en un pasado el llamado “Castillo de Fondón”, pero la construcción de dicha Ermita en el siglo pasado terminó por destruir casi la totalidad de los vestigios.

En su interior posee la imagen de San Blas, la cual es venerada por todos los canjilones cada año.

Desde este punto podemos observar unas magníficas vistas de todo el pueblo y de todo su entorno natural.

Lavadero:


Sin duda alguna, otro de los lugares que conserva todo su encanto. Dicho lavadero era el lugar de reunión para las canjilonas del municipio que acudían aquí para hacer la colada, y dicho sea de paso, para charlar con las vecinas. Un lugar en el que la libertad de expresión alcanzaba sus máximas cotas: desde la política local hasta los amoríos nada le era ajeno a las abnegadas y trabajadores mujeres de pasadas generaciones. Como si de castillos se tratará, en los lavaderos, las mujeres se hacían fuertes y pocos hombres se atrevían a acercarse a un lugar donde podían ser objeto de mofa y burla.















 
Entidad Gestora del Convenio Marco de la Red Provincial